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Aprendizajes de mi primer año como mamá

 

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Alguna vez me dijeron “en la maternidad los días pasan lentos y los años rápidos”, no lo entendía, sonaba un tanto absurdo. Hoy, cuando Milan Andres tiene días de haber cumplido su primer año de vida puedo decir “Es Cierto”, ahora lo comprendo perfectamente porque este tiempo ha sido exactamente así, no puedo creer que tan rápido ya cumplió su primer año, pero cuando recuerdo y analizo mis días ciertamente a veces sentía que pasaban sumamente lento, el reloj parecía detenerse, sobre todo los primeros tres meses, días interminables que se confundían con la noche, días hermosos pero agotadores.

“Aquello en lo que te enfocas se expande”, por eso estoy constantemente buscando a todo su lado positivo y el aprendizaje que tiene para mí cada situación, luego de superada una depresión postparto creo que mantenerme positiva ha sido una herramienta eficaz para llevar de la mejor manera este primer año sin recaer, así que esta entrada no será una descarga de todo lo que pasamos las madres porque eso ustedes lo saben muy bien, he aprendido muchas cosas durante este año y es eso positivo lo que quiero compartir.

Así que aquí les dejo un pequeño resumen de todo lo enriquecedor que ha sido este año para mí:

  • Luego de una cesárea de emergencia en la semana 34 debo decir que uno de los mayores aprendizajes que he tenido es que no podemos tener el control de todo. Querer que todas las cosas salgan exactamente como las planificamos nos genera una carga emocional sumamente fuerte, por lo tanto es necesario “Soltar”, no estoy hablando de no planificar, estoy hablando de estar abiertos a los cambios, a los distintos escenarios que se pueden presentar y aceptarlos, vivirlos y disfrutarlos, entendiendo que siempre pasa lo mejor y que de todo podemos aprender.
  • Soy la mejor mamá del mundo, soy la mamá que mi hijo necesita, no importa si doy teta o tetero (pecho o biberón), si porteo a mi bebé, o lo cargo o lo llevo en coche, si le doy papilla o alimentos en trozos, lo mejor que puedo hacer es lo que se ajuste a mi momento y mi situación particular, siguiendo mi instinto y haciendo todo desde el amor.
  • Cada mamá y cada bebé son distintos, todas las circunstancias son distintas, así que, asi como yo soy la mejor mamá del mundo, cada mamá lo es, cada una hace su mayor esfuerzo y hace uso de sus recursos para afrontar las diversas situaciones que se presentan de la mejor manera que puede. 
  • Ya que todas las madres y todas las situaciones son distintas he aprendido a no compararme. En un principio leía a algunas madres en las redes sociales y lo primero que hacía era compararme, porque veía cierta perfección que yo sentía que no tenia, ahora comprendo que generalmente mostramos la luz, lo bueno, lo agradable, y eso esta perfectamente bien por lo menos para mí, ¿se imaginan que en las redes sociales todo el mundo este compartiendo problemas y sufrimientos? en unos días estaríamos todos en un caos porque como lo dije en un principio “lo que enfocas se expande”. Respeto a quienes si lo hacen, pero no me uno, es decir, yo también tengo problemas y también tengo días no tan buenos, pero prefiero compartir las cosas positivas y que pueden ayudar a otros, tal vez hago referencia a algún episodio negativo si es con el fin de mostrar lo que aprendí, pero no simplemente por desahogar mis problemas. Por lo tanto compararnos con otras personas por lo que muestran en sus redes no es una buena opción, por lo menos no para mi.
  • En esa misma onda de la comparación aprendí que si hay alguien con quien puedo compararme es conmigo misma, la que era ayer. Si!!! hay cosas que quiero cambiar y quiero ir alcanzando cada día una mejor versión de mí, así que puedo comparar como era días antes, meses antes, años antes, analizar que me ha funcionado, que recursos emocionales, físicos, intelectuales y espirituales tengo, como puedo hacer uso de ellos para mejorar cada día y sentirme cada día mejor conmigo.
  • Trabajar en ser la mejor versión de mi misma amerita vivir el presente, aquí y ahora, aceptar lo que soy hoy, valorarme y amarme mas allá de mis defectos, porque la única forma que podemos dar amor a otros en amandonos nosotras mismas.
  • Si quiero criar a mi bebe de forma respetuosa debo comenzar por el respeto a mi misma, por trabajar mi inteligencia emocional, sanar mis propias heridas, desmontar creencias, estudiar y prepararme para tener recursos emocionales propios que me permitan ayudar a mi hijo llegado el memento a gestionar sus propias emociones.
  • Los caminos del auto conocimiento, del amor propio, de la inteligencia emocional, la crianza con consciencia, respetuosa, la disciplina positiva y los distintos nombres que recibe esa crianza basada en el amor y el respeto son sin duda los caminos mas  largos y difíciles, pero estoy totalmente convencida de que son los caminos con mayor gratificación para nosotros y para nuestros hijos, creo firmemente que es la única vía para tener un mundo mejor.
  • Y por último y no menos importante, aprendí que la maternidad nos brinda la oportunidad de reinventarnos, nuestros hijos no son una limitante, por el contrario, son un gran motivo para buscar ser felices haciendo lo que queramos hacer, planteándonos metas y emprendiendo nuevos rumbos.

En fin, todo depende del enfoque que le des a tus vivencias, todo depende del cristal con el que mires tu maternidad, esta puede ser caótica y agobiante, o puede ser dinámica y enriquecedora, puede ser gris o puede ser de colores, cada una de nosotras decide como verla. Yo decidí verla como la mejor oportunidad de mi vida para reinventarme, aprender y enriquecerme con cada experiencia que aporta a mi vida mi pequeño gran maestro.

Hoy te invito a enfocarte en todo lo positivo y todo lo que has aprendido desde que eres mamá, será todo un gusto para mi leerlas y enriquecerme también de sus aprendizajes.

 

Gracias por leerme!!!

Un abrazo.

Mariela  @mamiglobal 

 

 

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La maternidad, mi mayor motivo de transformación personal.

Desde pequeña he sido de las personas que “se mete en todo”, el coro del colegio, la patrulla escolar, los actos, grupos de música, formación teatral, guías scouts, voluntariados, en fin, todo lo que estuviera relacionado con tener contacto con otras personas, aprender nuevas habilidades, contribuir, enriquecerme de los conocimientos de otros y estar siempre conectadas con actividades de crecimiento personal.

Como les conté cuando les hable un poco de mi, estudié administración de recursos humanos y psicología. Ambas carreras relacionadas con el ser humano. Sin embargo, muchas veces cuando quería poner en marcha algún plan, algo pasaba y quedaba a la mitad, a raíz de eso, interiorice la creencia de que yo era una procastinadora (persona que deja lo que tiene que hacer para después). En otro post les hablare un poco acerca de las creencias y como pueden limitarnos o potenciarnos.

Cuando mi esposo y yo decidimos emigrar a Estados Unidos, estuve investigando acerca de lo que podía hacer aquí con mi carrera, gracias a esas investigaciones me tope con la información acerca de las certificaciones de coaching disponibles en el país para personas de habla hispana. Leí muchísimo sobre que es el coaching y evalué todas las diferencias con la psicología. Para ser sincera me encanto la metodología, porque el coaching esta enfocado hacia el futuro y las metas de las personas, buscando agregar valor a las mismas y guiarlas para alcanzar su máximo potencial, siempre en elevación.

Tenía los recursos económicos, tenía el tiempo para hacer la certificación, básicamente lo tenia todo para arrancar, sin embargo, no es sino hasta casi tres años después de emigrar, que tomo la decisión firme y me inscribí para certificarme como life coach (coach de vida). Justo cuando ya los recursos económicos estaban un poco mas escasos y cuando mi tiempo se había reducido considerablemente al convertirme en mamá.

Las dudas venían constantemente, preguntándome si seria conveniente utilizar mis ahorros para pagar esos estudios, así como la duda de si podría sacar adelante una certificación y sus practicas (con todo lo que esto implica) cuando iba a estar dedicada a mi bebe. Me saboteaba a mi misma diciéndome que si no lo pude hacer cuando tenia mas tiempo y dinero, ahora menos, porque ahora era mamá. Fue allí, entre tanto pensar y sabotearme, donde me di cuenta que precisamente AHORA SOY MAMÁ!

Fue un darme cuenta increíble, ahora que soy mamá tengo un motivo mucho mas fuerte y poderoso para buscar ser cada día una mejor versión de mi, no se trata solo de hacer esta certificación con la cual inicié un camino de transformación personal para mi crecimiento y posterior contribución al crecimiento de otros, sino que se trata también de caer en cuenta de que soy ejemplo para alguien y que lo que quiero que ese alguien aprenda es que somos capaces de lograr todos nuestros sueños, alcanzar nuestras metas y buscar siempre hacer las cosas que nos hagan sentir felices y en paz.

Ese alguien hoy es mi BabyMilan, pero también es cada mamá que se siente limitada por el hecho de ser mamá, que tiene creencias arraigadas de que luego de la maternidad debe dejar sus sueños y proyectos a un lado. No tengo dudas de que ahora las cosas son diferentes, porque evidentemente me toca llevar un ritmo diferente, ajustar horarios, actividades, tal vez algunas cosas me toman mas tiempo, ahora llevo un ritmo que lo marca la maternidad, pero que también lo marcan mis ganas de ser cada día un mejor ser humano, de prepararme y afianzar mis conocimientos, de generar también en otros esa chispa por lograr todo aquello que se proponen bajo sus propios términos y con sus propios recursos.

Para mi, la maternidad es una oportunidad de reinventarme cada día, de buscar alternativas, planificar nuevas estrategias, es un constante ensayo y error. Por eso estoy aquí! Hoy me siento super feliz y agradecida con Dios, porque tengo la oportunidad de vivir mi maternidad al máximo, disfrutar de las etapas de mi bebé, a la par que emprendo en un proyecto que me apasiona y que me invita a vivir una constante transformación personal.

Gracias por leerme, estaré encantada de leer sus comentarios y saber como ha sido su proceso de transformación luego de ser mamá.

Bendiciones!!!

Mariela  @mamiglobal